lunes, 12 de diciembre de 2011

Tour por Alemania




Todo comenzaba la tarde del domingo 4 de diciembre. Después de haber comido a una hora poco española y cargados con maletas donde portabamos ropas para resistir las bajas temperaturas de esta época, nos dispusimos ha bajar al mundo subterráneo del metro de madrid, en dirección a la T4 del aeropuerto de Barajas.
Una vez allí, buscamos la cola de Iberia para facturar nuestro equipaje y pasar los controles pertinentes antes de poner el culo en los asientos del avión. Pero para nuestra sorpresa, cuando nos tocó el turno se nos informó de que nuestro vuelo sufría lo que comúnmente se conoce como overbooking, es decir, reserva de un número mayor de plazas de las disponibles. Así, se retrasa nuestra salida hacia Berlín, donde comenzaría nuestra semana de tour por tierras alemanas.
Concretamente, tres horas de espera y con algo más de dinero en nuestras carteras por la indenización que se nos otorgó, despegamos de Madrid, tomando tierra a las 23horas en el aeropuerto de Berlín. Por fin, comenzaban nuestras vacaciones.
Pero nueva sorpresa: una de las maletas no apareció. Por tanto, había que comenzar a practicar el idioma para poner la reclamación correspondiente. Así, nos enteramos que se encontraba en Madrid y que en el 1º vuelo del día siguiente estaría con nosotros en el hotel Park Inn, ubicado en Alexanderplaz, es decir, en pleno centro berlines.
Después, de un largo día de imprevisto que mejor que algo de comer y una buena habitación para descansar y empezar el nuevo dia con energías renovada.
Unos días que han corrido a gran velocidad, donde hemos podido poner cara a todos esos lugares que han marcado la historia de un gran país como es Alemania. Un destino de obligada visita, pues no deja indiferente a nadie.
Lo podemos encontrar en el barrio de Friedrichshain, un genial paseo a lo largo de la East Side Gallery, donde se encuentra el tramo de Muro más largo que queda en la ciudad.
El buen beso
Honecker se había convertido en líder del Partido Socialista Alemán en 1971, tras la caída en desgracia de Walter Ulbricht, gracias al apoyo de Breznev, y en 1976 había llegado a presidente del Consejo de Estado de la RDA, también con ayuda de éste.

En el nuevo espíritu de la "détente" de los años 70, la Unión Soviética consiguió por parte de Estados Unidos, a cambio de una relajación de las tensiones armamentísticas, el reconocimiento de su área de influencia en Europa del Este. En este ambiente político había lugar para la "Doctrina Breznev", que imponía el derecho de intervención militar soviética en los estados socialistas europeos. Así ocurrió por ejemplo en la invasión de Praga por el Pacto de Varsovia en 1968, ante la pasividad de los aliados Occidentales.

Honecker lanzó una serie de reformas económicas en RDA que llevaron al país a un llamado "socialismo de consumo", que resultó en una mejora de la calidad de vida de la población. Aparte de esto, las relaciones con su análogo soviético fueron una verdadera historia de amor. La RDA y la Unión Soviética se necesitaban mutuamente, la primera convirtiéndose en el mayor defensor ideológico del comunismo en una época en la que este sistema se encontraba más que cuestionado. Por su parte, la Unión Soviética garantizaba la intervención del Ejército Rojo en Alemania en el caso de una revuelta popular como la de Praga, algo más que posible dado el número de opositores al régimen de Honecker. Por último, a la RDA le interesaba alejar toda posibilidad de reunificación alemana, por tanto le venía muy bien seguir la política de la "détente".

Hoy en día, una versión pictórica del "Beso Fraternal" puede verse en la cara oriental de los restos del muro de Berlín, pintado por Dimitri Vrubel tras la caída. Mirándolo detenidamente, uno puede ver que este beso es de tragedia griega, un beso de los que ahogan, de esos en los que los amantes se comprometen demasiado el uno al otro, pese a saber que no hay ningún futuro en la relación envenenada. Y es que la obra se llama realmente "El Beso de la Muerte", y debajo del dibujo puede leerse el lema "Dios, ayúdame a sobrevivir a este amor letal".

El mal beso

Efectivamente, cuando Mijail Gorbachov llegó al poder, el romance terminó. La única ambición de éste era salvar su país de la ruina económica, tras las precarias condiciones en las que lo había dejado Breznev. Tras presentar la serie de reformas de reestructuración (perestroika) y abertura (glasnost) que iba a llevar a cabo, Gorbachov anunció el fin de la Doctrina Breznev: la Unión Soviética ya no tenía voluntad de imponer el régimen político en ningún país de Europa del Este.

En la visita oficial de Gorbachov a Alemania Oriental, en Octubre de 1989, Honecker tenía intención de pedir una ayuda fundamental a la Unión Soviética para mantener el orden en el país. Sin embargo, a su llegada, la relación se había enfriado: el beso protocolario que le dio Gorbachov distaba mucho del de diez años antes. Éste más quería decir "estás solo, amigo". Menos de un año después, la RDA había dejado de existir.

* Un chiste de la época mostraba a Breznev mirando el avión de un mandatario extranjero que acaba de partir, y exclamando: "Como político, es horrible... pero hay que ver cómo besa!".

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